domingo, agosto 20, 2006
EL HAMBRE

Primero fue el hambre
No me dejaba pensar bien
Escuchaba cosas extrañas
Se organizaban confabulaciones en mi contra
Atentados a los de mi prole
Desconfiaba hasta de mi madre
Después quise subvertir el orden impuesto
Me parecía que el hombre estaba maleado
Por la sociedad
Que sus instintos primarios
Eran invenciones alemanas
Producto de malas digestiones
Yo creía
Yo estaba seguro que en cada hombre
Yacía una flor inmarcesible
Que mi empresa mesiánica debía liberar
Sin prescindir de actos de violencia
Ni agresiones sexuales de todo tipo
Estuve perturbado estuve enfermo
Pletórico de ideas que me exigían
El plazo de varias vidas
Trabajé para ellos
Me confesaron varios secretos valiosos
Entre ellos la imposibilidad de mi Edad Dorada
De mi Arcadia de mi Ciudad de los Césares
Me alimentaron bien
Recobré las facultades perdidas
Con el hambre se fueron esas ideas
Con el hambre
