sábado, marzo 14, 2009
LA SEINE (O Sub-Prole en París)

Al río me asomé y vi el reflejo
de un espanto despojado de su forma,
ausente de la idea y de la horma
que alguna vez fingió frente al espejo.
Seguí con mi mirada la corriente
–como quien el horror ya presentía–
fluyendo desde atrás hacia mi frente
y vi cómo mi rostro se perdía.
Quité la vista, entonces, al momento,
del puente me alejé desesperado;
me fui bajo otra lluvia y otro viento.
Volví donde la bella siempre espera,
fijó sus ojos claros a mi lado
y no reconoció lo que yo era.
Santiago, 31/05/08
