sábado, marzo 14, 2009
A UN IMPOSTOR

No puedes retener lo que no es tuyo,
ni apresar lo que nunca se te ha dado,
ni ganar como obtiene el vil soldado
aquello que es ajeno ya de suyo.
Acéptalo, entonces, se te ha negado
el amor y el talento de la pluma,
y eso ningún libro lo trashuma
a quien faltaba el arte y el cuidado.
Del que tú solamente has sido implante
es aquella que ahora te aborrece,
charlatán de la letra, comerciante.
Yo no voy a ocultar que mi odio crece,
que te odio sin ninguna compostura,
como odia la verdad a la impostura.
Santiago, 25/12/07
